Carta Abierta México
Acceso Urgente a Tratamientos Eficaces para Terminar con la Agonía de las Cefaleas en Racimo
La cefalea en racimo es una de las condiciones más dolorosas conocidas. Los pacientes describen el dolor como ser apuñalados con un picahielos al rojo vivo en el ojo. También se les llama "dolores de cabeza del suicidio" porque algunos pacientes eligen quitarse la vida para escapar del dolor. No existe una cura, y las opciones médicas estándar existentes no logran prevenir o detener los ataques de manera consistente y confiable. Se estima que 48,000 adultos mexicanos sufren este dolor insoportable cada año.
Innumerables pacientes han reportado alivio anteriormente inalcanzable usando ciertos compuestos de la familia química indolamina, que interactúan con receptores de serotonina.[1] La psilocibina, el LSD, el 5-MeO-DALT y el BOL-148 (un derivado no alucinógeno del LSD) han demostrado ser efectivos en la prevención de ataques, y se ha encontrado que el N,N-DMT[2] puede detener ataques en segundos y también tener algunos efectos preventivos, incluso en dosis sub-alucinógenas. Estos no son reportes aislados: cientos de pacientes han reportado estos efectos en encuestas científicas publicadas, estudios clínicos apoyan estas afirmaciones, y el uso limitado en entornos clínicos también ha demostrado su efectividad. En grupos de apoyo para pacientes y en conferencias organizadas por un importante grupo de defensa de pacientes, los pacientes relatan los éxitos que han tenido combatiendo con su dolor a través del uso de estas sustancias.
Analizando toda la evidencia, no tenemos duda alguna de que estas sustancias tienen enorme valor médico en la prevención del dolor insoportable de la cefalea en racimo cuando otras terapias han fallado. Aunque siempre se debe ejercer precaución, estos compuestos son generalmente considerados como sustancias seguras con baja toxicidad.[3]
Ninguna de estas sustancias ha sido aprobada aún para el tratamiento médico de la cefalea en racimo. Realizar estudios clínicos a gran escala se complica por la dificultad de reclutar pacientes con esta condición relativamente rara y de la falta de financiamiento para estudiar estos compuestos no propietarios.
En México, los psicodélicos que podrían ayudar a pacientes con cefalea en racimo permanecen clasificados como sustancias de la Lista I bajo la Ley General de Salud, con vías legales limitadas para el acceso. Sin embargo, existen algunas excepciones únicas: el uso tradicional indígena de hongos psilocibina está legalmente protegido para propósitos ceremoniales, y en 2021, la Suprema Corte otorgó un amparo permitiendo a peticionarios específicos usar psilocibina terapéuticamente de manera legal. Aunque no existe un programa formal de uso compasivo, el precedente judicial y la legislación pendiente en el Senado para regular el uso terapéutico de hongos psilocibina ofrecen vías prometedoras para el cambio.
Actualmente, la mayoría de pacientes con cefalea en racimo que buscan alivio deben navegar áreas grises legales, participar en ceremonias indígenas, o buscar terapia con ketamina como la única opción legalmente disponible similar en entornos médicos. Mientras tanto, países como Suiza han establecido provisiones de uso compasivo permitiendo que médicos prescriban psilocibina y LSD a pacientes con cefalea en racimo, y Canadá ha comenzado a autorizar casos individuales bajo su Programa de Acceso Especial.[4]
Esta situación demanda la misma urgencia que proporcionar anestesia para procedimientos quirúrgicos mayores.
Hacemos un llamado al gobierno mexicano para que instituya las siguientes medidas:[5]