Carta Abierta España
Acceso Urgente a Tratamientos Eficaces para Acabar con la Agonía de las Cefaleas en Racimos
La cefalea en racimo es una de las condiciones más dolorosas conocidas. Los pacientes describen el dolor como ser apuñalados con un picahielos al rojo vivo en el ojo. También se las denomina "cefaleas del suicidio" porque algunos pacientes eligen quitarse la vida para escapar del dolor. No existe una cura conocida, y las opciones médicas estándar existentes no logran prevenir o detener los ataques de manera consistente y fiable. Se estima que 21.000 adultos españoles viven con este dolor insoportable cada año.
Innumerables pacientes han logrado un alivio anteriormente inalcanzable utilizando ciertos compuestos de la familia química de las indolaminas, que interactúan con los receptores de serotonina.[1] La psilocibina, el LSD, el 5-MeO-DALT y el BOL-148 (un derivado no alucinógeno del LSD) han demostrado ser eficaces en la prevención de ataques, y se ha encontrado que el N,N-DMT[2] puede abortar ataques en segundos y también tiene algunos efectos preventivos, incluso en dosis sub-alucinógenas. Estos no son relatos aislados: cientos de pacientes han informado de estos efectos en encuestas científicas publicadas, estudios clínicos respaldan estas afirmaciones, y el uso limitado en entornos clínicos también ha demostrado la eficacia. En grupos de apoyo para pacientes y en conferencias organizadas por un importante grupo de defensa de pacientes, los pacientes relatan los éxitos que han tenido en acabar con su dolor mediante el uso de estas sustancias.
Analizando toda la evidencia, no tenemos duda alguna de que estas sustancias tienen valor médico en la prevención del dolor insoportable de la cefalea en racimos cuando otras terapias han fracasado. Aunque siempre se debe ejercer precaución, estos compuestos se consideran generalmente como sustancias seguras con baja toxicidad.[3]
Ninguna de estas sustancias ha sido aprobada aún para el tratamiento médico de la cefalea en racimos. Realizar estudios clínicos a gran escala se complica por la dificultad de reclutar pacientes con esta afección relativamente rara y de la falta de financiación para estudiar estos compuestos no propietarios.
En España, aunque la posesión personal y el consumo privado de psicodélicos están despenalizados, persiste una preocupante brecha en el acceso médico para pacientes con cefalea en racimos. Estas sustancias están clasificadas como sustancias controladas bajo el marco de tratados internacionales, haciéndolas imposibles de prescribir legalmente. Aunque España teóricamente tiene un programa de uso compasivo que podría proporcionar acceso en casos excepcionales, esta vía permanece en gran medida teórica para los psicodélicos, sin un protocolo establecido para pacientes con cefalea en racimos. El marco regulatorio coloca a los pacientes en una posición imposible: aunque pueden consumir legalmente estas sustancias en privado con riesgo mínimo, no tienen manera legítima de obtenerlas, ya que la venta y distribución siguen siendo delitos penales. Esto obliga a los pacientes a navegar por mercados ilícitos sin supervisión médica o a continuar sufriendo ataques insoportables. A pesar de la postura relativamente progresista de España sobre política de drogas y la creciente evidencia de la eficacia de los psicodélicos para las cefaleas en racimos, no se han tomado medidas concretas para establecer una vía formal de acceso médico. Mientras tanto, países como Suiza han establecido disposiciones de uso compasivo que permiten a los médicos prescribir psilocibina y LSD a pacientes con cefalea en racimos, y Canadá ha comenzado a autorizar casos individuales bajo su Programa de Acceso Especial.[4]
Esta situación exige la misma urgencia que proporcionar anestesia para procedimientos quirúrgicos mayores.
Instamos al gobierno español a que instituya las siguientes medidas:[5]